El divorcio y la bancarotta muchas veces vienen al mismo tiempo. Pero, haciendo los dos al mismo tiempo puede crear complicaciones. La abogado de bancarrota Xue Connelly explica que es mejor solicitar uno antes del otro. Sin embargo, si se declara en bancarrota o divorcio primero, depende en sus circunstancias individuales.

¿Qué complicaciones pueden surgir al presentar el divorcio y la bancarrota al mismo tiempo?

“Un divorcio se archiva en la corte estatal, mientras que la bancarrota se archiva bajo el sistema judicial federal. Cuando se declara en quiebra, el tribunal federal generalmente emite una suspensión que detiene todos los litigios pendientes en su contra,” explica Connelly. “Eso incluye un proceso de divorcio en un tribunal estatal, lo que significaría que si ya hubiera solicitado el divorcio, tendría que pedir permiso al tribunal de quiebras para continuar con el proceso de divorcio al mismo tiempo que la quiebra”.

Connelly explica que hay dos razones principales por las que esto puede complicar la situación:

1) Los tribunales de quiebras y divorcios consideran sus ingresos de manera diferente.

“Los tribunales de bancarrota generalmente analizan sus ingresos de dos maneras diferentes,” dice Connelly. “Observan sus ingresos actuales, que se consideran los últimos dos meses de su pago, y también analizan sus ingresos en los últimos seis meses. Los tribunales de divorcio consideran los ingresos de manera completamente diferente, considerando sus ingresos para determinar su distribución equitativa y, en algunos casos, la cantidad de manutención o pensión alimenticia que se le debe. Por lo tanto, cuando intentas determinar cuál es su distribución equitativa en la corte de divorcio, puede que no sea una buena idea tener una corte de bancarrota que hable sobre sus ingresos al mismo tiempo.”

2) Los tribunales de quiebras y divorcios ven sus activos de manera diferente.

Otra razón por la que es difícil que tanto el tribunal federal de quiebras como el tribunal estatal se ocupen de los procedimientos de bancarrota y divorcio al mismo tiempo es por la forma en que ven los activos de manera diferente. Connelly dice: “un tribunal de quiebras está interesado en sus activos para determinar si hay alguno que puedan entregar a los acreedores. Por otro lado, un tribunal de divorcio está analizando sus activos para dividirlos entre los dos cónyuges. La corte de bancarrota no va a querer que la corte de divorcio divida los activos entre los dos cónyuges si están en bancarrota activa.”

¿Debes de solicitar el divorcio o la bancarrota primero?

“La respuesta honesta es que: depende. Si usted y su cónyuge se encuentran en una situación financiera que merece una bancarrota, entonces probablemente sea beneficioso solicitar una bancarrota del Capítulo 7 o del Capítulo 13 antes de solicitar el divorcio. La bancarrota borra la mayoría de sus deudas, por lo que ambos cónyuges tienen una base financiera más sólida antes de divorciarse,” explica Connelly.

“Sin embargo, estratégicamente puede ser mejor divorciarse y luego declar bancarrota porque los ingresos de su hogar determinan si puede o no presentar una bancarrota del Capítulo 7 o del Capítulo 13. Si no tiene grandes activos como una casa, ahorros significativos o un negocio, puede ser beneficioso que primero se declare en bancarrota del Capítulo 7. Sin embargo, si todavía estás casado con su cónyuge y se incluyen ambos ingresos, es posible que no sea elegible para presentar un Capítulo 7 en función de sus ingresos combinados. Mientras que, si espera hasta después de divorciarse, solo se consideran sus ingresos y entonces es más probable que sea elegible para solicitar un Capítulo 7.”

La decisión de solicitar el divorcio o la bancarrota se reduce a un caso por caso. Es importante hablar con un abogado para determinar cuál es la mejor opción para su situación.